El castillo de sueños de Jairo, una tierna mujercita
de 9 años, se derrumba cuando descubre que tiene un
nombre de hombre. En el Colegio los niños la llaman
travesti y hermafrodita. Ignorada por su madre, trata
de combatir la crueldad por su cuenta. Contraria a su
naturaleza, aprende a pelear dominada por la ira,
hasta que la expulsan, por destrozarle la cara a
Leonardo, el matón del colegio.
Ahora tiene dos
opciones: buscar a su padre entre cantinas para que le
permita cambiarse de nombre y de paso para que le
explique por qué la abandonó bautizándola así; o
esperar a crecer y mudarse a donde nadie la conozca
para hacerse llamar Mariana.
Mariana llega a Bogotá huérfana de madre, aún menor de
edad y a cargo de su hermanita, Cecilia. Oculta su
identidad hasta que Leonardo, confundido y
desfigurado, la encuentra para revivir las calumnias
del colegio. Estas disparan en José María, el ingenuo
novio de Mariana, una crisis de identidad sexual. La
violencia brota de nuevo y el noviazgo termina a los
golpes. Es el momento de buscar al padre.
Rafael, el hombre más malo del bajo mundo de Armenia,
vive del mito de haber matado a su hija cuando apenas
era un bebé. Mariana desciende al infierno sin saber
que su hermanita, acompañada por una pareja de amigas
y un Leonardo arrepentido y domesticado por las
lecturas de autoayuda, han ido a buscarla. Por su
lado, también José María, resuelto a amar a su novia
aunque sea un hombre, llegará al encuentro final con
Rafael, quien ahora necesita acabar con su hija para
volver el mito realidad…